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domingo, 28 de marzo de 2010

Los Antidepresivos no son sinónimo de muerte

Sólo un tipo de antidepresivos puede llegar a ser mortal.

Los antidepresivos son medicamentos que se utilizan básicamente para los trastornos depresivos pero que además se aplican en casos de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastornos de ansiedad, de personalidad y en algunos problemas de control de impulsos. Sólo se venden bajo receta médica que pueden ser prescritas por psiquiatras y neurólogos.

Existen varios tipos de antidepresivos y se dividen según su mecanismo de acción. Los primeros que se lanzaron al mercado fueron los tricíclicos: que son los que mejor cumplen su función pero presentan una serie de efectos secundarios: de tipo cardiovascular (pueden producir arritmias, taquicardias), somnolencia, mareos, vértigos, boca seca y hacen necesario tomar más medidas para su manejo. Su peligro radica sólo en las ingestas masivas. Otros bastante más comunes son los Inhibidores de la Recaptación de Serotonina (ISRS), son efectivos no tanto como los tricíclicos pero son mucho más seguros, su ingesta masiva no produce mayores problemas y por último tenemos los inhibidores de la Monoamino-oxidasa (IMAO) que fueron los primeros existentes en el mercado. Hay que tener en cuenta que ningún antidepresivo por regla general produce ni dependencias ni tolerancia.

Según estadísticas de PBS Health Campaign cerca del ochenta por ciento de personas que padecen de depresión no recibe ningún tipo de tratamiento y se prevé que para el 2020 será el segundo problema de salud más común en el mundo. Por esta razón el consumo de antidepresivos tiende a extenderse y se masificará en los próximos años, al igual que los tratamientos y terapias psicológicas y anti-estrés.

Algunos de los síntomas de la depresión pueden ser: ánimo bajo, tristeza, pérdida de interés en las actividades que disfrutaba, irritabilidad, cansancio, insomnio, dificultad para concentrarse, pensamientos negativos y hasta ideas suicidas.

Además los antidepresivos pueden usarse por muchísimo tiempo -incluso algunos de por vida- en algunos casos, hay quienes padecen de depresiones por muchos años, que son muy difíciles de superar, otros episodios son mas bien de corta duración, ya sean semanas o meses. Según estudios recientes todas las personas en algún momento de su vida pasan por un episodio depresivo de menor o mayor escala, la mayoría durante la adolescencia o juventud.

Pueden existir diferentes causas para que una persona padezca de depresión e incluso algunas veces, la depresión surge sin una causa aparente. Entre las más comunes se encuentran: Antecedentes familiares, fallecimiento de seres queridos, desempleo, soledad, problemas crónicos de salud, cambios en el estilo de vida o problemas en las relaciones interpersonales. Algunas mujeres pueden entrar en depresión después del parto.

“El tema lamentablemente con los antidepresivos es que mejoran mucho el ánimo pero atacan el bolsillo del usuario, hay algunos que son lamentablemente muy caros, eso impide que se pueda trabajar bien con los pacientes, dosificándonos en forma adecuada se puede lograr buenos tratamientos sin necesidad de dar un tratamiento costoso” afirmó el doctor Victor Carreño Martínez, psiquiatra del Hospital Víctor Larco Herrera.

Los antidepresivos son beneficiosos aunque su dosis debe ser controlada de cerca por un especialista, para evitar su uso inadecuado. Los problemas de depresión son más comunes de lo que parece y deben ser tomados con naturalidad ya que justamente los familiares, amigos o pareja suelen ayudar a combatir e incluso prevenir la depresión.